¡Son años…!

Las plantas, traídas desde Catamarca y Mendoza, tuvieron que esperar hasta su primer cosecha apta para producir aceite, 4 años, pero en realidad recién alcanzaron calidad productiva a partir de los 8 años de implantados, y su plena madurez se logrará a partir de los 15. En cuanto a su sobrevida, hay especies, aún productivas, de varios siglos en diversos países de la cuenca del meditarraneo y en los valles Calchaquíes Argentinos.
Técnicamente el monte se encuentra en estado de crecimiento, y recién el año que viene, alcanzarían su plena capacidad productiva.
Hoy el monte de Finca “La Sofía”supera las diez mil plantas en distintos estadios de crecimiento  y producción. Es importante señalar que los olivos tienen una condición denominada “vecería” o “alternancia”, que implica que la producción de cada año es diferente, por lo que hay años de muy buena producción y otros –habitualmente el siguiente- mucho menor. Aún no se ha  determinado si la referida “vecería” en esta nueva zona productiva se debe a  factores climáticos o de otro orden, ya que aqui fue detectada tras un invierno de bajas temperaturas y heladas, como luego de una prolongada ola de calor de más de 40° en plena floración, por lo que la adquisición del “know how” se basa principalmente en el método de “prueba y error”.
Con la puesta en producción del monte originario y al tiempo que otros propietarios de establecimientos rurales- hasta ese momento dedicados a la cría a secano de ganado bovino y ovino- seguían el ejemplo implando nuevos montes, Sylwan adquirió en Italia el equipamiento para procesar las olivas y lograr el anhelado aceite.
El emprendimiento fue pionero, no solo por haber logrado la implantación de especies vegetales nuevas para el entorno, sino porque además permitió la utilización de las aguas residuales o “gordas” provinientes de la planta de tratamiento de efluentes cloacales del balneario vecino. Durante el verano, Finca “La Sofía” consume unos 500 mil litros diarios.